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"Facilitar el Cambio:
Logrando lo Imposible"
por A. Cota y M. González
La competitividad de una organización puede ser detonada
por la tecnología, pero la simple introducción de tecnología
no es condición suficiente para ello. Para que la tecnología
impacte en la productividad hay que saber aprovecharla. Y
esto nos lleva forzosamente al cambio y al factor humano.
El rechazo al cambio es una condición humana fundamental.
Llevado al extremo parecería como si, en lo más íntimo de
nuestro ser, deseáramos que nada cambiara para poder mantener
control sobre nuestro entorno. Un líder sabe crear en su equipo
de trabajo la necesidad del cambio. Pero, ¿qué hacer cuando
el cambio tiene que ir más allá de nuestro equipo de trabajo
para ser efectivo?
¿Cómo puede entonces el Director de Informática o Sistemas
facilitar el cambio a gran escala dentro de nuestra organización?
Una también fundamental necesidad humana es la necesidad
de inclusión o pertenencia (a un grupo o a una comunidad).
Es por eso que dentro de la organización formamos equipos,
amistades, círculos formales o informales.
El reto para el Director de Sistemas es identificar los “círculos
promotores” del cambio tecnológico y ponerlos de su
lado. Debe ubicar y entusiasmar a usuarios abiertos al cambio,
convencidos de la visión tecnológica y que además se conviertan
en “predicadores” que motiven a otros usuarios
a adaptar el sistema a sus necesidades. Un patrocinador de
alto nivel en la organización tampoco sobra.
Pero ¡cuidado! porque una mala implantación, errores no reconocidos
o una desalineación entre la visión tecnológica y la visión
de negocio de la organización pueden provocar justo lo contrario:
“usuarios saboteadores” que lleven un proyecto
al fracaso.
En medio de esta labor de convencimiento, existen metodologías
que pueden ser utilizadas para divulgar la visión tecnológica
y despertar en los usuarios necesidades específicas que faciliten
el cambio. “¿Ya te enteraste de lo que puedes hacer
con esta aplicación? ¿Porqué no pides que te instalen tal
o cual sistema?” deberían ser resultados de la introducción
de nuevas tecnologías. El Director de TIC debe, por
lo tanto, conocer metodologías de administración
del cambio.
El Director de Informática a veces desconoce que cuenta con
herramientas para dialogar con los usuarios en todos los niveles
de la organización. Por lo tanto, también necesita un cambio
en la conceptualización de su labor.
Finalmente (y esto se enmarca en una discusión de mayor alcance),
¿debe el Director de Sistemas sólo hablar de tecnologías,
plataformas, bits y bytes? ¿No sería más conveniente para
él mismo y para su organización que también hablara sobre
negocio, procesos y factor humano?
El cambio por lo tanto, ¡empieza por el Director de
TIC! |